Guarimbear para frenar la estabilización económica. Conversaciones con los compas de Misión Verdad.

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“Guarimbear para frenar la estabilización económica”

Marzo 26 de 2014, 5:31 pm

Por: Bruno Sgarzini

Ante el golpismo continuado, el profesor de Economía Política de la Universidad Bolivariana Luis Salas Rodríguez reporta con el casco puesto de la Guerra Económica para describir en qué fase estamos del conflicto y cuál es la estrategia del gobierno para conseguir la estabilización económica, la paz y avanzar hacia el socialismo.

Captación de la renta petrolera, contrabando, comportamiento del capitalismo financiero, Estados Unidos y la guerra de divisas, ley de precios y ganancias justas, Sicad1, Sicad2, hacia dónde van las medidas, todas preguntas que son respondidas en esta entrevista por el autor de Escritos desde la Guerra Económica.

Con este golpe en continuado, ¿cómo actúa la oligarquía venezolana sobre el terreno económico?

Esta arremetida fascista es consecuencia inmediata del intento de salir del proceso bolivariano a partir de la muerte de Chávez, y se intensifica con las medidas tomadas por el gobierno en el marco de la ofensiva económica. En el primer momento logran detener la guerra económica y revertir sus efectos políticos en las elecciones de alcaldías con las medidas contra el acaparamiento y la especulación.

Luego entramos en este año en el que se ve una reacción natural de los sectores más retrógrados del poder económico nacional e internacional para detener la ofensiva económica y cambiar la agenda que el gobierno había reimpuesto y profundizaba con la ley de precios y ganancias justas y la lucha contra el contrabando.

No es casual que el partido que encabeza esta arremetida, Voluntad Popular de Leopoldo López, sea fuerte en municipios fronterizos donde es fuerte el contrabando y la actividad paramilitar. En sí, aplican medidas de sabotaje para que el gobierno no avance con libertad en el tema de la estabilización económica porque tiene que atender la coyuntura.

Pero además buscaron crear una sensación de zozobra e incertidumbre, que es caldo de cultivo para prácticas especulativas. Entonces los comerciantes con la excusa de que no saben lo que va a pasar, se aprovechan y suben los precios.

Así es cómo una parte de la derecha económica y política busca imponer su agenda, y por eso no asiste al diálogo con el gobierno. Y los que asisten van con su agenda para legitimar sus intereses a través del diálogo, como planteó Jorge Roig de Fedecámaras al proponer que se discuta la ley Orgánica del Trabajo. Lo que presentó, en concreto, son varios puntos como declaraciones de principios en la que todos estamos de acuerdo, como que hay que aumentar la producción, que el país debe ir hacia una industrialización y disminuir las importaciones.

Pero hay puntos importantes que son muy discutibles, como que el aumento de la producción es impedido por las leyes laborales. Aunque su estrategia de fondo es ser lo que siempre han sido como Fedecámaras: los principales receptores de las divisas de la actividad petrolera para “desarrollar” la actividad privada y la economía nacional.

Esto es lo que concierne a los sectores nacionales, históricamente enlazados a intereses trasnacionales.

En lo que respecta a lo internacional, es importante tener en cuenta la preeminencia que toman los capitales especulativos. No por nada Panamá, un paraíso físcal, y Miami, tienen protagonismo especial en las acciones desestabilizadoras. En Miami están los venezolanos que conspiran, y los senadores norteamericanos y periódicos que apoyan esto porque la zona de la Florida depende en buena parte de los recursos que se generan en Venezuela y terminan allá o Panamá.

Hoy en día Miami junto a Panamá, y otros paraísos fiscales, recibían los dineros producto de la fuga de capitales, y esta implicancia política es tal que uno de los alcaldes de la Florida es venezolano. Incluso, esto se vio en la época del 1983, aquel viernes negro y el fin de la Venezuela Saudita de Carlos Andrés Pérez, el epicentro de muchos ataques especulativos fue Miami, uno de los principales destinos de la fuga de capitales.

¿Cómo caracterizar el papel específico de los Estados Unidos y las corporaciones, más allá de Miami o satélites como el gobierno panameño?

Estados Unidos perdiendo terreno en su hegemonía política y militar, lo que se expresa a nivel mundial en un contexto similar previo a las dos guerras mundiales, donde en casos como Siria y Ucrania actúan los mismos actores. Lo que se manifiesta claramente con los problemas que afronta el dólar, y los intentos de que la economía estadounidense reaccione.

Dentro de estos intentos se encuentra la estrategia que se aplica en Venezuela con el intento de dolarizar de hecho la economía, lo que no significa que se convierta en la moneda de uso legal, pero sí en referencia de valor, como en Argentina, y que los venezolanos piensen más en dólares que bolívares.

Visto desde afuera esta guerra de monedas, no solo tiene intereses económicos sino que apunta a imponer políticas a través de la manipulación y especulación monetaria para doblegar a los países con políticas alternativas.

Por lo que dices, se da un doble juego entre la oligarquía exportadora e importadora expresada en Fedecámaras, en conjunto con Estados Unidos, que busca apropiarse de los excedentes de las economías periféricas y alternativas como la venezolana. Lo que también se conjuga con una estrategia integral con conflictos de baja intensidad y saboteos permanentes, una estrategia integral…

En ese quiebre que se genera en 2008 con la crisis financiera, el resultado termina siendo que países como Venezuela, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica) y regiones como América Latina registran importantes excedentes. En Venezuela influyó mucho lo que fue la transformación de la política petrolera con la recuperación de la OPEP por la acción del comandante Chávez.

Eso cambió mucho el flujo de divisas a nivel mundial porque antes de Chávez el barril estaba en 8 dólares, y eso aumenta hasta más de 100 dólares con la recuperación de la política de precios de la OPEP. Incluso, el crecimiento de este flujo de divisas petroleras coincide con el quiebre de muchas economías del capitalismo central.

Ante esto, Estados Unidos traslada esa crisis a Europa apoyados en su poder militar, político, y de manipulación sobre las variables económicas, y lo intenta hacer hacia otros países y regiones, en el marco de una lucha global en la que no están los Estados sino también las corporaciones.

En ese contexto, Washington se abalanza contra Venezuela y América Latina por la vía militar, financiera y política para captar las riquezas y excedentes acumulados en el último tiempo. Para eso, en lo económico, recurre a prácticas como los ataques especulativos que repiten los viejos patrones similares al que George Soros realizó contra la libra esterlina. En sí, especular contra un país y manipular sus variables para derrotarlo, como sucede con la escasez, por ejemplo.

¿Cuándo dices variables también te refieres al dólar paralelo?

Por la condición de la economía venezolana fuertemente importadora y altamente exportadora de un solo rubro, el petróleo (nuestra mayor fuente de divisas), el comportamiento capitalista en la historia ha sido cómo captar las divisas del país por petróleo para fugarlas del país o dedicarlas a actividades comerciales.

En ese contexto, el control del cambio y la manipulación del tema cambiario han sido algo recurrente en la historia venezolana, no solo ante este gobierno. Frente al sabotaje petrolero y el golpe de 2002, el gobierno se ve obligado a aplicar un control de precios y cambio por la fuga de capitales, que rondaba los 500 millones de dólares diarios.

Eso fue el sabotaje petrolero, ¿y ahora en qué se expresa esa reedición del golpismo desde la economía?

La estrategia de la guerra económica se sube sobre situaciones estructurales y condiciones específicas de la economía venezolana para agudizar sus efectos sobre el colectivo, sobre la gente. Uno de esos es el de la especulación o la inflación inducida, cómo puedo producir un alza en los precios en los niveles que los hemos visto el año pasado. Además de acompañado de otros temas como el de la escasez, que tienen que ver mucho con las prácticas de acaparamiento de los comerciantes, los distribuidores e incluso los productores en algunas áreas, como es en el caso de los alimentos.

Eso se puede hacer porque la cartelización y concentración en algunas áreas de la economía venezolana es muy evidente. En ese contexto es fácil manipular ciertas variables, que es lo que vimos el año pasado. Se retienen los productos, pero desaparecen por etapas. Un momento desaparecen unos, en otro desaparecen otros, y salen como goteo porque no lo hacen totalmente.

Ese tipo de comportamientos generan efectos en la sociedad porque ponen de mal humor a la gente ya que tienes que pasar horas para conseguir un producto si es que lo consigues. Además te permiten establecer matrices de opinión que no sólo culpabilicen al gobierno si no que tienen efectos perversos que fortalecen matrices como que el venezolano es consumista, que hay una gran demanda, que consume mucho, y pareciera que hubiese que restringir el poder adquisitivo de los venezolanos porque eso genera más problemas que beneficios. Es una premisa que cuando uno la dice suena contradictoria y sin sentido pero es lo que manifiesta la ortodoxia neoliberal.

Según la lógica de peticiones de Fedecámaras, el problema es que el venezolano tiene un poder adquisitivo muy alto y hay que recortárselo para que puedan aparecer los productos. Y por eso es que hay que flexibilizar el empleo y no pueden haber aumentos de salarios todos los años porque terminan siendo contraproducentes.

Así te encuentras con que muchas de las preocupaciones de la derecha por el bolsillo de los venezolanos y sus productos son hipócritas porque cuando ofrecen soluciones no son más que planes de ajustes similares a los que se aplican en Europa, México y Colombia, donde sí hay flexibilización laboral.

En este escenario, ¿cómo leer la estrategia del gobierno con las últimas medidas económicas tomadas, como el nuevo sistema cambiario, y la ley de precios y ganancias justas?

Hay que entender que hay medidas que buscan solventar la coyuntura para generar un contexto en el que se pueda seguir avanzando. Por ejemplo, tú no puedes suspender del todo la entrega de divisas al sector privado, no porque se molesten los empresarios si no porque va a tener impacto en la sociedad en materia de empleo y abastecimiento.

En ese sentido es que cualquier solución estructural lleva un tiempo para seguir avanzando, y la manera de hacerlo es ir hacia lo que el presidente Chávez planteaba, una construcción de una nueva sociedad, una nueva economía y un modelo productivo socialista, que implicaría otras relaciones de producción y formas de propiedad.

Mientras tanto, hay que resolver el día a día, los problemas de comida, y ahí te planteas algo que es neurálgico en el tema cambiario: cómo administras el ingreso y el uso de divisas. Contrario a otros países, las divisas de Venezuela las produce el Estado y tiene la facultad de establecer los usos y los criterios para administrarlas. Pero no solo esto, sino que también es importante saber para qué se las asigna y realizar un seguimiento a su utilización, un control en el que hemos sido débiles y en buena medida estamos pagando las consecuencias de eso.

En resumen, considero que las medidas que se están tomando son necesarias y también van a tener efectividad en la medida que se entiendan como un conjunto de medidas. Es decir, la Ley de Precios y Costos Justos y la de Ganancias no te van a solucionar el problema completo si no se articula con el tema cambiario y no se avanza en otras áreas, como es el tema del impuesto sobre la renta para que la política fiscal sea mucho más progresiva de lo que es.

Con estas tres bandas cambiarias (6,30, SICAD1, y Sicad2), la ley de precios justos para que baje la especulación y la aplicación de una medida de tipo tributaria donde paguen los que más tienen ¿No se podría generar una estabilidad mayor a la del año pasado en temas de inflación y escasez?

A eso creo que se apunta, crear unas condiciones donde no estamos superando el capitalismo pero logramos estabilizar ciertas variables que fueron desestabilizadas a propósito. Lo que tienes son medidas de contrarresto, que apuntan a reducir estas distorsiones.

Por ejemplo, el dólar ilegal no debería tener un impacto real en la economía, pero sí la distorsiona porque lo usan como referente para fijar los precios del mercado venezolano. A eso apuntan las medidas que disminuyen el mercado ilegal, eso te crea mejores situaciones con la Ley de Precios Justos, al igual que otras medidas que ha aplicado el gobierno que tienen que ver con ampliar la red de alimentos, distribución y comercialización de alimentos.

Acá se han aplicado medidas que son centrales para entender todo este tema, cómo es que llegan los alimentos desde los productores hasta los consumidores porque en el medio hay muchas roscas. Ahí está avanzando en la tarea de disminuir los tiempos de entrega, acortar la brecha entre consumidor y productor y eso debe incidir en que los precios se estabilicen y en muchos casos se puedan reducir.

La diferencia en estos quince años es que avanzar hacia la superación del modelo rentista implica ir a otra forma de economía y por eso algunas medidas apuntan a avanzar estratégicamente, pero todavía estamos crudos en pasar a términos prácticos el socialismo, un imperativo categórico para el chavismo.

No es superar el capitalismo rentístico para ir a uno productivo, si no que superarlo en cuanto a rentístico pero también en cuanto a capitalismo. Ahí está el desafío, como aprovechar estas medidas coyunturales para crear condiciones que te permitan avanzar hacia el socialismo y un modelo productivo socialista.

En este marco, es que hay que diferenciar a las medidas que atienden la coyuntura y las que tienden generar situaciones para avanzar estratégicamente.

En cierto punto, la estrategia de la oposición apunta a cuestionar al Estado, a presentarlo como fallido, y la imagen de supuesta represión por falta de legitimidad de sus autoridades. Eso impacta en la aplicación de este tipo de medidas para generar una estabilidad.
Dirección: http://misionverdad.com/entrevistas/guarimbear-para-frenar-la-estabilizacion-economica

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Una respuesta a “Guarimbear para frenar la estabilización económica. Conversaciones con los compas de Misión Verdad.

  1. Sin embargo, debo precisar que los US$ de hoy le producen al Estado venezolano apenas el 40% de los bolívares, porque la inflación acumulada ha sido de 2.469% (aunque siete veces menos que en los 15 años antes de Chávez) y la devaluación sólo ha sido de 995% (catorce veces menos que en los 15 años previos a Chávez); pero además ahora la población es 24% mayor que a fines de 1998 y el US$ se ha devaluado en 44%; lo que deja al Gobierno Nacional al final con apenas 22% del valor equivalente de los US$ de 1998, pero atiende tres veces mayores necesidades sociales; y esto lo aclaro para que no se crea lo de la “inmensa suma de dólares que ha despilfarrado este gobierno” como dice la Derecha explícita y también los quintacolumnistas autodenominados revolucionarios.

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